lunes, 16 de abril de 2012

Gracias por hacerme tan parecida a ti...


Fue un niño que comió tortilla de patatas, sin patatas y sin huevos, que cruzó el delta del Ebro para hacer estraperlo durante la guerra civil. Un adolescente que ahorró, céntimo a céntimo hasta poder comprarse el primer reloj, una pasión que llegaría a heredar una de sus hijas. Fue un joven que decidió marcharse de su pequeño pueblo en Tarragona, en busca de un futuro en la gran ciudad, acompañado de una maleta y poco más.
Se convirtió en un hombre que lucho, hasta llegar a ser el mejor en su oficio, con paciencia y mucho trabajo. Se enorgullecía de constuir escaleras de piedra, cuándo muy pocos conseguían mantenerlas en pie.  
Trabajo muchísimo, para ofrecer a su mujer una casa y todas las comodidades a su familia, su coche fue el primero del barrio en la Barcelona de los 60. Se compró una torre de veraneo, abrieron una tienda, viajaron juntos y más tarde con sus hijas, se cambiaron de coche cada cierto tiempo y consiguió a base de esfuerzo una vida desahogada para todos.
Fue un hombre intelectualmente inquieto, con una cultura sorprendente, adquirida por su necesidad de saber, de leer y escuchar todos los documentales que estaban a su alcance. Con él, podías hablar de botánica, ciencia, política, historia, cine,  hasta aprendió más de 200 palabras en inglés, que recitaba en alguna comida, black=negro, mother=madre, y así, hasta que sus hijas le decían: Vale papá!!.... Era un lector insaciable de periódicos y disfrutaba de la diversidad del mundo. 
Un hombre que a sus 70 años, utilizó el ordenador para enviar mails, descargar películas italianas que tanto le gustaban y que no hace mucho, sorprendía a su hija pequeña con un : Escribe en el blog que hace tiempo que no lo haces y me gusta mucho como escribes. Su último regalo una “tablet”, en la que ver y escuchar a Antonio Machín.
Era un hombre que lo guardaba todo, porqué para él todo servía hasta que no estaba roto, en su almacén podías encontrar cualquier cosa, tornillos y tijeras oxidadas, viejas radios, videos beta, tubos, gafas, espejos, teléfonos, máquinas de escribir, todo estaba “nuevecito” como él decía, sólo había que limpiarlo un poco…jajaj.
Era un hombre que se ponía nervioso ante las muestras de cariño, era fácil ruborizar sus mejillas con un “te quiero” o un beso y alguna que otra vez, la emoción humedecía sus ojos si estas palabras las pronunciaba alguna de sus hijas o su nieta.
Era un buen hombre leal con sus amigos, si estos no le fallaban, dispuesto a ayudar si se necesitaba, sabía dar oportunidades a la gente, pero si no las utilizaban, era capaz de romper cualquier relación si se sentía traicionado, era bueno, muy bueno, pero no tonto.
Era un hombre de ideas conservadoras, que defendía con prudencia y a pesar de que una de sus hijas era lo opuesto a todas  y cada una de ellas, a todo aquello que él creía "un comportamiento normal", jamás manifestó ni el más mínimo reproche, al contrario, supo transmitirle lo orgulloso que se sentía de ella, supo aceptarla y apoyarla sin grandes gestos, pero con todos los necesarios, supo perdonarle muchos errores y reproches de juventud, que ella le lanzó durante años. 
Era un hombre que amaba profundamente a su familia y para ella no tenía límites.
Fue un hombre que dejo a sus hijas crecer sin dirigir, dejándolas jugar a lo que quisieran, dejándo que se equivocarán,  advirtiéndoles, pero jamás imponiendo su criterio, las dejo ser libres y hacerse ellas mismas.
Supo proteger a los suyos ante todo, darles lo mejor siempre.
Una de las últimas conversaciones que recuerda su hija saliendo del médico con él, fue: Para un padre es un orgullo tener unas hijas como las que tengo.
Fue un hombre con errores, no era perfecto, tal vez, fue uno más entre los hombres, tal vez insignificante para la historia del mundo…
Este hombre era  “El Margalef” y en mi historia, será el hombre más excepcional que conoceré jamás. 
Este hombre era mi padre.

PD: Cuidaré siempre de tus relojes papa y aunque siempre te lo negué….No sabes lo orgullosa que estoy de parecerme a ti, no podría parecerme a nadie mejor. Te quiero y lo haré siempre.

A mi padre: 
Joan Margalef
 18/03/2012

miércoles, 7 de marzo de 2012

Mis efímeros futuros


Hay días como hoy, que me levanto con sueño pero sin querer dormir más.
Me sacudo el polvo, al que de tanto en cuánto llamo “porqué”y salgo a la calle, con sonrisa  un tanto obligada, forzada, de boceto a carboncillo adoptando una mirada chulesca, para parecer más dura de lo que soy.

Yo puedo-. Me repito, mientras me acompaña la canción de Frank Sinatra “Come fly with me”. Y veo el mundo como un gran musical, camino sin prisa, tranquila, dejando que el sol me toque y  al que recompenso con silbidos que tatarean la melodía que rebota a pasos de swing en mi cabeza.

Y me doy cuenta, que  he dejado de pensar en el futuro, que he aprendido, o estoy en el proceso, de valorar el segundo que vivo, que no hay nada cierto , que las palabras se las lleva el viento, las emociones cambian y nada es tan grandioso como una cree, que mis planes de futuro cada vez son más inmediatos y que los instantes cada vez tienen más valor…

Y me gusta la sensación de sentir que no dependo del “mañana”, si no, que mi vida transcurre a instantes efímeros, a conversaciones que se dan, a situaciones que se viven, sin dejar de soñar  pero con la certeza que la imaginación, pocas veces se mimetiza con la realidad,  que mi trastocada lucidez gobierna mis decisiones, aunque a muchos les parecerá una  inconsciencia por mi parte. 

Y me gusta saber que en realidad cada vez sé menos cosas y en cambio me siento más segura que antes, cuándo el futuro dirigía mis pasos, decidía mis emociones o dictaba mis actos, que aprendo la importancia del momento, que cuándo el tiempo pasa, lo que no has hecho no lo harás y lo que no hiciste, seguramente se quedarán en esos “si pudiera”, que todos tenemos…

Y sí, “si pudiera” haría una cosa, hacerme amiga de lo temporal, saber que un beso se da o se perderá para siempre, disfrutar más de los momentos porqué el segundo muere muy rápido, saber que una cosa conviene o no, se reduce a saber si realmente te llena y te hace feliz. Que no hay que esperar nada, si no coger aquello que tienes o dejarlo ir porque  nada se pierde cuándo ya no consigues encontrarlo ...
Esta mañana, al levantarme me he sacudido el polvo, y al caer al suelo ese polvo al que yo algunas veces lo llamo “porqué”….....
                             se ha convertido en “Vive”….
Y he salido a disfrutar del sol que en ese momento, me acariciaba solo a mí.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Eternidad Finita


¿Si el enamoramiento/ amor es sólo un proceso químico no duradero, porqué nos empeñamos en buscar el amor eterno?

Fragmento de: Las cosas que no nos dijimos,  Marc Levy

...quieres que hablemos a corazón abierto, entonces me gustaría hacerte una pregunta y que me prometas contestar con sinceridad:
¿Cuanto tiempo habrá durado tu historia de amor mas larga?...
¿dos, tres, cuatro, cinco años tal vez? 
Que mas da, dicen que el amor dura siete años... 
¿Serias capaz durante siete años de entregarte a alguien sin reservas, de darlo todo, sin limites, sin dudas ni temores, sabiendo que a esa persona a la que quieres mas que a nada en el mundo olvidara casi todo lo que habéis vivido juntos?
¿Aceptarías que tus atenciones, tus gestos de amor se borraran de su memoria, y que la naturaleza, a la que le horroriza el vacío, llenara un día esa amnesia con reproches y anhelos no cumplidos?
Consciente de que todo ello es inevitable, ¿encontrarías pese a todo la fuerza de levantarte en mitad de la noche cuando la persona a la que quieres tiene sed, o simplemente una pesadilla?...
 Y, al llegar la noche, ¿ignoraras el cansancio, iras a sentarte al pie de su cama para aplacar sus miedos y hablarle de un porvenir que, irremediablemente, vivirá lejos de ti?”

Entonces…!!!!PARA QUE DARLE TANTAS VUELTAS!!!??
..............................Por una sencilla razón, por la ilusión de creer que  la quimera de lo eterno se convirtió en un sueño compartido, llamado AMOR.

domingo, 15 de enero de 2012

Forbidden colors

Busqué serenidad y consuelo,
escudriñe miradas, volví la cabeza para encontrar lo perdido,
corrí hacia un lugar imaginario
Busqué consuelo en el pasado,
rechazando el futuro,
destrocé cajas, abrí cajones
sólo  "noes"
sólo "noes"....

Busqué pañuelos, busqué amigos
busqué respuestas y preguntas,
busqué cansada, busqué desesperada
corrí, salté, me hundí en mi rincón,
abracé mis piernas,
apoyé la cabeza sobre mis rodillas,
y recordé, recordé un piano,
dedos, notas, felicidad y ternura.

Busqué esa canción,
recuperé el placer de escucharla,
notas olvidadas,

apagué las luces y encendí una vela,
de esas pequeñitas, esféricas y blancas

que me llevaron a la inercia de un sofá,
a la inmovilidad del cuerpo
a la complejidad de la soledad bien entendida.

Cerré mis ojos, me deje llevar al vacío,
a la nada de mis pensamientos...

Dejé de buscar....
Por fin, la paz, por fin la armonía


Forbidden Colors - Ryuichi Sakamoto


miércoles, 4 de enero de 2012

Encontrarás


Una Canción: Encontrarás
Un momento de hace 4 años.
Esta noche llegaste a mi sueño..

Un deseo:
Que seas feliz.